Arte en Nueva York


En Nueva York puedes apreciar arte en todos lados. En las calles, dentro de los museos, en los sótanos convertidos en galerías con terrazas llenas de encanto. Esta atracción por el arte se acentuó a mitad del siglo pasado, con la apertura de museos tan icónicos como el MoMa o el Guggenheim, y tras el paso de la década del 60, Nueva York se convirtió en la cuna del arte moderno y contemporáneo, de la mano de la Factoría de Andy Warhol hasta el arte urbano de Bansksy. Es como un extenso culto a la belleza que rinde homenaje al pulsante corazón de la ciudad y su variedad de matices. ¡El arte está en todas partes! Simplemente no se puede ir a la Gran Manzana y perderse los museos más importantes: más allá de los clásicos que deben superar tu lista de “qué haceres”, hay dos lugares que son ineludibles: el Museo Nuevo (New Museum) y el Museo de la Imagen en Movimiento (Museum of the Moving Image).
 
New Museum (235 Bowery) sin duda deleitará a todos los amantes del arte contemporáneo y los entusiastas de la arquitectura: el edificio parece un montón de cajas desordenada, apiladas una encima de la otra en precario equilibrio.
 
Museum of the Moving Image (6-01 35th Ave, Queensestá situado en el lado este del río Hudson, en Astoria, y está completamente dedicado al video, el cine y la animación. Es interactivo, interesante y totalmente cautivador.
 
En Nueva York también hay un museo perfecto para aquellos que no son tan devotos del arte. El Mmuseumm, situado en Tribeca (4 Cortlandt Alley), tiene sólo 3 metros cuadrados de ancho (sí, no es un error tipográfico) y sólo puede ser accedido por 3 personas a la vez. Está construido en un ascensor industrial, y siempre encontrará instalaciones de arte extrañas y piezas excéntricas.
 
Y si lo que quieres es descubrir el arte de la ciudad sin salir de tu sofá, puedes hacerlo con las extraordinarias y precisas ilustraciones del artista italiano Emiliano Ponzi, que ha sido uno de los principales narradores de Nueva York para algunos periódicos internacionales de renombre. Él ha captado su alma y la ha traducido en cuadros brillantes.